Carlos Alejandro Soria Vildòsola

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martes, 23 de diciembre de 2025

Noveno Congreso Eucarístico Nacional Argentino. Santiago del Estero 29/08/1994 al 04/09/1994

En agosto de 2004, ante la proximidad del X Congreso Eucarístico Nacional que iba a celebrarse en Corrientes, quisimos recordar el que diez años atrás tuviera lugar en nuestra provincia, como una manera de rendir homenaje a todos los que, por su docilidad a la inspiración divina, nos permitieron gozar de ese tiempo privilegiado de gracia. Nuestra memoria fue hilvanando hechos y personas. Así nos remontamos a principios de 1980. ¿Quién hubiera podido imaginarse en esa época que, cuando el Señor permitió que la Renovación Carismática Católica llegara hasta nosotros, y floreciera de manera especial en las ciudades de Santiago del Estero y La Banda de la mano del padre JOSÉ FRIDRIK M.S., Él ya estaba preparando los corazones de sus habitantes para algo trascendental que había dispuesto que se celebrara allí: EL IX CONGRESO EUCARÍSTICO NACIONAL? Basta hacer un poco de memoria, mirando hacia atrás en el tiempo, para darnos cuenta de su amorosa presencia en cada uno de los acontecimientos que se fueron dando, protagonizados por aquellos que supieron entregarse a Él para ser sus instrumentos. Primero el padre JOSÉ FRIDRIK, que nos enseñó a conocer y a acercarnos a Dios de una manera diferente; a confiar en Él, en su Amor, en su Poder; a tener la certeza de que Jesús es el mismo ayer, hoy y siempre y que, por lo tanto, sus palabras, sus milagros y todo lo que está escrito en la Biblia es actual hoy y lo será eternamente. A través del padre José y de los muchos sacerdotes que llegaron a Santiago del Estero invitados por él, como el padre Emiliano Tardiff, el padre Darío Betancourt, los hermanos Linn (sacerdotes jesuitas), y un sin fin de predicadores laicos, que nos hicieron vivir momentos realmente inolvidables, el Espíritu de Dios abrió nuestros corazones y nos fue preparando para la adoración pública y multitudinaria que debía tener lugar en septiembre de 1994 (14 años después). Cuando el padre José debió dejar la provincia, el padre PEDRO FILS PIERRE, quien consideraba al padre José como "el hermano que nunca tuvo", según sus propias palabras, continuó con la tarea que este sacerdote excepcional había comenzado. Merced a la obra de estos instrumentos de Dios, se fue despertando en la gente santiagueña el ansia de adoración eucarística, y el padre Pierre, atento a este sentimiento, lo fue canalizando: primero fundó en 1987 la ALABANZA PERFECTA, grupo de adoración comunitaria que se reunía todos los días a las tres de la tarde. Luego, en 1991, nacieron las Ligas Eucarísticas MARÍA ASUNTA y MARÍA INMACULADA, cuyos integrantes hacían una adoración individual de una hora a la semana, con lo cual se consiguió una adoración permanente de las 8 a las 12 y de las 16 a las 20. Por este tiempo nadie pensaba aún en el Congreso Eucarístico. Fue al año siguiente, en 1992, cuando nuestro obispo diocesano monseñor MANUEL GUIRAO, lleno del Espíritu Santo, aceptó la sugerencia de que Santiago del Estero fuera una de las posibles sedes del IX Congreso Eucarístico Nacional. A partir de ese momento el padre PIERRE, empezó a repetir con insistencia "Este Congreso Eucarístico tiene que ser en Santiago del Estero". ¡Nos parecía una utopía!... ¡Un Congreso Eucarístico en Santiago del Estero, tan pobre y carente de infraestructura!... Por todos los medios tratamos de disuadirlo, no sólo nosotros, los laicos, también muchos sacerdotes de la diócesis: "No hay hoteles", decían unos; "Las cloacas de la ciudad no aguantarán semejante afluencia de gente", añadían otros; "¿Si no tenemos agua ni para nosotros -por ese entonces la cortaban con mucha frecuencia- quién va a querer recibir extraños en su casa?", agregaban unos terceros. Y todo era verdad. Pero el padre PIERRE permanecía sordo a cualquier razonamiento y seguía repitiendo: "El próximo Congreso Eucarístico Nacional tiene que ser en Santiago del Estero". "¿Por qué no en las Termas de Río Hondo? - le sugeríamos - Allí hay muchos hoteles, todo está preparado para recibir gran cantidad de gente". "Tiene que ser en la ciudad de Santiago del Estero" - insistía él - y nadie pudo hacerlo, no digo cambiar de idea, ni siquiera dudar. Esa certeza interior que él tenía, lo animó a pedir a los integrantes de las Ligas Eucarísticas que hicieran un censo casa por casa en La Banda y Santiago del Estero (dos ciudades prácticamente unidas que casi forman una sola), para saber cuántas familias estarían dispuestas a recibir congresistas: Se pedía una "cama, o un lugar para poner una bolsa de dormir o para instalar una carpa". También les encomendó que averiguaran en cuantas escuelas y clubes se les podría dar albergue, y la capacidad de los hoteles, pensiones y "campings". La respuesta de la gente fue muy generosa. Aún familias pertenecientes a otras religiones ofrecieron sus casas. Estos gestos nos llenaron de emoción y agradecimiento. Una vez terminado el que dimos en llamar "censo preliminar" del año 1992 (se hizo un segundo censo en 1994 a fin de confirmar los ofrecimientos), se enviaron los resultados a Buenos Aires para ver si estábamos en condiciones de ser sede del Congreso Eucarístico. ¡Cuál no sería nuestra sorpresa cuando tiempo después nos enteramos de que habíamos sido elegidos! ¡No lo podíamos creer! Recién entonces comprendimos que aquella certeza interior que había llevado al padre PIERRE a movilizar a toda esa gente para hacer el trabajo preliminar, a pesar de la incredulidad de tantos, había venido del Señor... Una vez salidos del asombro, hubo que poner manos a la obra de inmediato. Lo primero fue organizar el trabajo: se lo distribuyó por Comisiones, que a su vez se dividieron en Áreas, y se designaron los responsables de cada comisión: * Comisión de Medios de comunicación (padre Gerardo Montenegro) * Comisión de Catequesis (El entonces Diácono, padre Jorge Ramírez) * Comisión de Liturgia (padre Walter De la Iglesia) * Comisión de Familia (Fray Amado Montironi) * Comisión de Misiones (padre Raúl Genz) * Comisión de Economía (padre Salvador Moreno) * Comisión de servicios (padre Pedro Fils Pierre) Como Coordinador General estuvo el entonces obispo coadjutor, nuestro muy querido e inolvidable monseñor GERARDO SUELDO; y como Secretaria General la HNA. LILIANA BADALONI, mujer admirable, de gran simpatía, inteligencia brillante y una capacidad de trabajo realmente increíble. La Comisión de Servicios, que le fuera asignada al P. Pierre, era en realidad la que cargaba con la mayor parte del peso del Congreso. Constaba de las siguientes Áreas: * Área Recepción y Protocolo * Área Alojamiento * Área Alimentación * Área Seguridad * Área Comunicaciones * Área Sanidad * Área Transporte * Área Servidores * Área Estructuras y Sonido Estar a cargo de la misma significaba un trabajo realmente gigantesco. Había que mover muchísima gente para poder brindar un servicio efectivo y de tiempo completo durante los días del Congreso: policías, médicos, enfermeros, ambulancias, sanatorios dispuestos a brindar sus servicios, electricistas, trabajadores de Obras Sanitarias que cuidaban que los baños de las escuelas y otros lugares de alojamiento de congresistas funcionaran sin problemas; encargados del mantenimiento de los baños químicos; taxistas; servidores capaces de brindar cualquier información; servidores encargados de supervisar que todo estuviese marchando bien, en caso contrario detectar con rapidez el problema y ver que fuese resuelto; servidores cuya tarea era distribuir y controlar la distribución de la comida; servidores destinados a los centros de recepción, que tuvieron la ardua tarea de recibir a los congresistas y derivarlos hacia sus lugares de alojamiento y solucionar cualquier inconveniente que al respecto se presentara; servidores para colaborar con cada una de las demás Comisiones; Servidores que se turnaban haciendo guardia en las escuelas cuidando las pertenencias de los congresistas mientras ellos asistían a las reuniones; servidores preparados para atender las más variadas emergencias... (cientos de servidores a quienes el padre Pierre en persona se encargó de buscar, seleccionar y dictarles un curso de preparación)... Sin contar toda la gente que colaboró para censar los lugares de alojamiento; para construir el altar mayor, el escenario y los baños de la acampada; para preparar el terreno donde se levantarían las carpas; para acondicionar las instalaciones de los baños de las escuelas que iban a recibir congresistas; para asegurar la buena iluminación y el sonido en los lugares de reunión... Un párrafo aparte merece la organización de las personas que deberían mantener una perfecta e ininterrumpida intercomunicación entre las distintas Áreas de la Comisión de Servicios, dondequiera que sus integrantes se estuvieran desempeñando y entre el Padre Pierre y cada uno de los Responsables de Área; además entre el Padre Pierre y monseñor Sueldo, entre el Padre Pierre y la secretaría general, y entre el Padre Pierre y cada una de las demás Comisiones. Se aseguró también una efectiva comunicación entre cada escuela o lugar de alojamiento múltiple de congresistas y los servicios de guardias permanentes para emergencias tales como casos de enfermedad, inseguridad, corte de agua, corte de luz, mal funcionamiento de los sanitarios, problemas con los calefones eléctricos, etc. "No se preocupen por nada, el Señor proveerá" era la eterna respuesta del padre Pierre cuando le decíamos que pidiera al obispo que dividiera en dos la Comisión de Servicios, ya que nos parecía imposible que un sólo hombre pudiera hacerse cargo de una tarea tan ímproba. ¡Y vaya si proveyó el Señor! A pesar de nuestras debilidades y de nuestras grandes limitaciones, todo salió bien, los problemas se fueron solucionando sobre la marcha, y lo que parecía inalcanzable se hizo absolutamente posible por la gracia de Dios. El cáncer que acabó con la vida del padre Pierre ya estaba causando visibles estragos en su organismo: estaba teñido de amarillo, sufría serios problemas digestivos y terribles dolores de huesos y de cabeza (supimos después que tenía no sólo el hígado sino todo el abdomen sembrado de tumores, con metástasis en los huesos y en el cerebro), sin embargo nunca perdió su sonrisa ni disminuyó su ritmo de trabajo que era para nosotros muy difícil de seguir. Casi la totalidad de la gente que lo secundó en la Comisión de Servicios del IX C.E.N. salió de las Ligas Eucarísticas, que a su vez fueron una continuación de la Alabanza Perfecta, que al igual que las Ligas, estaba integrada por gente transformada por la Renovación Carismática Católica que el padre José Fridrik hiciera nacer y crecer en Santiago del Estero. Es realmente maravilloso mirar hacia atrás y ver cómo nuestro Padre Dios ha estado guiando a este su pueblo, paso a paso, preparándolo poco a poco, para que esa gigantesca y pública adoración comunitaria del Cuerpo y de la Sangre de Cristo que es un Congreso Eucarístico, fuera para todos un recuerdo imborrable. ¡Alabado seas, Señor! Que estas líneas se tornen una oración rogando porque el X Congreso Eucarístico Nacional, a realizarse en Corrientes, se vea coronado también por el mayor de los éxitos, se lo pedimos al Señor en el nombre de Jesús y por intercesión de Nuestra Tierna Madre de Itatí. Liga Eucarística L.E.M.A. y L.E.M.I. Santiago del Estero, 14 de agosto de 2004
CARTA DE MONSEÑOR MANUEL GUIRAO Obispo emérito de Santiago del Estero Buenos Aires, Nueva Pompeya, 15 de setiembre del 2.004 LIGAS EUCARISTICAS LEMA Y LEMI.------ Queridos hermanos: El reciente X C.E.N., realizado en Corrientes, les sirvió a Ustedes para revivir la historia de su participación en la preparación y realización del IX C.E.N., de Santiago del Estero. Comprendo, y comparto, ésto que sigue siendo vida en las almas de cada uno de Ustedes. Las referencias, que me han enviado, sobre el P. José Fridrik y su entusiasta acción pastoral, y las del P. Pedro fils Pierre con sus iniciativas respecto a la Alabanza Perfecta y las Ligas Eucarísticas, vistas como precedentes del IX C.E.N. es una lectura acertada de la presencia de Jesús en la Iglesia Particular de Santiago del Estero. La presencia del Señor es vida y por éso pudieron brotar, saludables y activas, las Comisiones y Areas, sabiendo que "JESUCRISTO PAN DE VIDA ES LA ESPERANZA DE LOS HOMBRES".-(Lema del IX C.E.N.).- El relato sobre el P. Pierre y el Congreso Eucarístico, me ha permitido ver con precisión no solamente el aspecto confiado a Ustedes y al P. Pierre, sino también los demás aspectos del Congreso; porque, leyéndolo, uno valora las múltiples respuestas de personas, comisiones, familias y pueblo, con sus autoridades e instituciones, generosas y eficaces. Todavía no tengo suficiente información sobre el X C.E.N. pero me figuro que ha sido similar al anterior, el nuestro. La adhesión de Ustedes a este Congreso, el de Corrientes, haciendo memoria del nuestro, ha sido todo un acierto. Muchas gracias por **compartir** los recuerdos, por la perseverancia en las Ligas y por sus informaciones, singularmente el relato, preciso y ferviente. FRATERNALMENTE

martes, 25 de noviembre de 2025

EL PADRE PEDRO FILS PIERRE

PADRE PIERRE (1995 - 1999) ​(Poema Anónimo) ​¿QUIÉN QUE TE HA CONOCIDO PODRÁ OLVIDAR UN DÍA TU PRESENCIA EN SU VIDA AUNQUE HAYA SIDO FUGAZ ... ? ​TU ALTA ESTAMPA MORENA, TU SONRISA DULCE Y BUENA, TU ÁGIL Y RÁPIDO ANDAR ... ? ​TUS OJOS DE PROFUNDA SERENA Y PENETRANTE MIRADA COLOR ÁMBAR, TU ALEGRÍA CONTAGIOSA, TU VOZ POTENTE, AL CANTAR ... ? ​TUS MANOS CONSAGRADAS, POR TODOS TAN AMADAS, QUE EN GESTO CARIÑOSO APOYABAS CON FUERZA SOBRE HOMBROS Y CABEZAS EN TU RAUDO PASAR ... ? ​TU FE EN DIOS, TU INOCENCIA, TU CONFIANZA EN MARÍA, TU TRABAJO INCANSABLE, TU SERVICIO HASTA EL FIN ... ? ​¿QUIÉN QUE TE HA CONOCIDO PODRÁ OLVIDARTE UN DÍA, PADRE PIERRE ... ?
PADRE PIERRE • 11-2-37: Nacimiento en Haití. Adolescente, quiere seguir la carrera militar. Su madre se opone terminantemente. Esto le salva la vida. Toda la promoción de militares en la que debió estar él fue fusilada. Se recibe de ingeniero. • 1961: Como su vida corría peligro sale de Haití por intermedio de la embajada francesa. Llega a Francia, allí, junto con un amigo, consiguen una beca para enseñar ciencias exactas en África. En África contrae la Hepatitis B que a la postre le costaría la vida. Su amigo muere (Había contraído también la Hepatitis) él se salva, pero en ese momento le dan no más de un año de vida. (Hoy sabemos que la Hepatitis B causa Cáncer a los 30 años). Pasado el año tuvo esperanzas, sin embargo nunca dejó de pensar que el pronóstico podía cumplirse en cualquier momento... Conoce a un matrimonio de franceses profesores de castellano, que le enseñan esta lengua y lo entusiasman para que se venga a la Argentina. • 1965: Llega a la Argentina. • 1966: Llega a Santiago del Estero, donde ocupa varios cargos jerárquicos en la Corporación del Río Dulce. Con motivo de su trabajo se pone en contacto con la gente del interior de la provincia. Esta gente tan sufrida, tan humilde y resignada, tan necesitada de todo, especialmente de Dios, va haciendo nacer en él su vocación por el sacerdocio. • 25-1-74: Mons. Manuel Tato lo ordena sacerdote en la Catedral Basílica de Sgo. del Estero, donde presta sus primeros servicios. • 1979: Se hace cargo como Párroco de "Cristo Rey". • 1980: Funda, en Cristo Rey, el Instituto de Catequesis. (Después Mons. Guirao lleva este instituto al Colegio Santiago Apóstol, por ser este dependiente del Obispado). • 1984-1985: Deja "Cristo Rey" para desempeñarse como rector de la U.C.S.E.. • 1986: Se hace cargo de la parroquia "Ntra. Sra. de Lourdes" como párroco. • 29, 30 y 31-12-86: Triduo que da origen a la "Alabanza Perfecta". • 6-8-87: (Día de la Trasfiguración del Señor) vuelve como párroco a "Cristo Rey" donde permanecería hasta su muerte. • 12-12-87: La "Alabanza Perfecta se hace oficial en "Cristo Rey" bajo el nombre de MISTERIO DE INTERCESION POR LA ALABANZA, pero todos la siguen llamando "Alabanza Perfecta", hasta la actualidad. • 1990: Se hace cargo del Movimiento Sacerdotal Mariano en Sgo. del Estero. 7-11-90: (Día de MARIA MEDIANERA DE TODAS LAS GRACIAS) se consagra al Corazón Inmaculado de María. Cinco años después, su Madre del Cielo vendría a buscarlo, justamente ese día, para llevarlo al Reino de la Luz y de la Paz. • 15-8-91: Funda la Liga Eucarística de María Asunta (L.E.M.A.). • 29-9-91: Funda la Liga Eucarística de María Inmaculada (L.E.M.I.). • 1992: Comienzan los trabajos preliminares para el IX C.E.N. que realiza con la colaboración de las Ligas Eucarísticas. • 1994: Funda el Ministerio de la Pasión del Señor (MI. PA. S.). • 1 a 4-9-94: IX CONGRESO EUCARISTICO NACIONAL, realiza una tarea ardua y vital al frente de la COMISION DE SERVICIOS, que comprendía: RECEPCION Y PROTOCOLO, ALOJAMIENTO, ALIMENTACION, SANIDAD, SEGURIDAD, COMUNICACION, TRANSPORTE, ESTRUCTURAS Y SONIDO. • 20-8-95: Fiesta del IV ANIVERSARIO DE LAS LIGAS EUCARISTICAS, al día siguiente sería el cumpleaños de Mons. Sueldo, por lo que se celebramos junto con el de las Ligas. ULTIMA FIESTA que las Ligas compartieron con su fundador y primer asesor. • 14-9-95: (Día de la EXALTACION DE LA SANTA CRUZ), ULTIMA MISA MENSUAL DE LAS LIGAS celebrada por el P. Pierre. Fue en el templo parroquial de "San Roque". • 7-10-95: (NTRA. SRA. DEL ROSARIO) Para este día estaba planeado su viaje a Bs. As. en busca de alivio para su salud. Por razones personales debe postergar el viaje para el día siguiente, y ya no iría a Bs. As. sino a Córdoba. • 11-10-95: (Antiguamente MATERNIDAD DE LA SSMA. VIRGEN) se internó en el Sanatorio Allende. • 27-10-95: (Día mensual de NTRA SRA. DEL PERPETUO SOCORRO, protectora de Haití, y de la VIRGEN DE LA MEDALLA MILAGROSA) viaja a Bs. As. a internarse en el Hospital Italiano, como había sido su primera intención. • 7-11-95: (MARIA MEDIANERA DE TODAS LAS GRACIAS) llega por fin a la Tierra Prometida, a la Jerusalén Celestial...
SU TESTAMENTO
CARTA DE IMELDA ROCHA DE LOPEZ AL PADRE Santiago del Estero, 15 de Junio de 1997 ​Querido Padre Pierre: ​A la luz del Señor y de este sol tan característico de esta provincia santiagueña que tanto amaste y a la que considerabas "tu segunda patria", con el corazón emocionado pero lleno de acciones de gracias, nos reunimos, una vez más, tus amigos, tus compañeros, tus hermanos en Cristo, tu familia... en esta casa, en estos patios, que supieron de tus desvelos. Aún nos parece escuchar tus pasos seguros, rápidos e inquietos, con los que casi parecías correr... tu risa espontánea, como una cascada de agua fresca, mitigando el dolor y el cansancio de cuantos se acercaban a ti... ​Te conocimos un enamorado de tu misión, y así nos ayudaste a vivir la gracia, y a crecer, pensando que en este mundo una sola cosa importa: AGRADAR A DIOS. ​Recuerdo que nunca hablábamos de nosotros, de nuestros problemas, porque no había tiempo. "UN SERVIDOR ES SERVIDOR LAS 24 HORAS DEL DIA" - te escuchamos decir - y, sin que nos diéramos cuenta, te estabas inmolando como una ofrenda agradable al Señor, para alcanzar ese éxtasis que es mirar cara a cara al Creador y, como dice la Palabra en Apocalipsis 7,16-17, "Ya nunca más sufrirán ni hambre ni sed, ni ser agobiado ni por el sol ni por ningún viento abrasador. Porque el Cordero que está junto al trono es tu Pastor"... ​Todo lo vivido es gracia, nada se borra de nuestra mente, está grabado a fuego en nuestros corazones. Por eso queremos rendirte el homenaje que sin duda te agradaría: PERSEVERAR. CUIDAR Y HACER FRUCTIFICAR LOS TESOROS QUE NOS DEJASTE, RENOVANDO EL PROPOSITO DE SER VERDADEROS APOSTOLES DE ESTA LIGA EUCARISTICA, CREADA POR INSPIRACION DEL ESPIRITU SANTO: COMPROMISO ASUMIDO LIBREMENTE ANTE CRISTO. ​La voz de Dios te llamó y volaste tras los sueños que consumieron tu vida en una inagotable sed de tu Señor... Tus pasos se perdieron en el horizonte luminoso de aquel día tan ardiente como tu vida, tu amor y tu entrega... ​Verdadera imagen y semejanza de Cristo, EJEMPLO PARA CUANTOS TE CONOCIMOS: más allá del sol, en el espacio de eterna luminosidad, esperamos, un día, estar nuevamente contigo, unidos en el amor y la alabanza, en ese gran Banquete que el Señor tiene preparado para los que perseveran hasta el fin. ​Esta placa que hoy dejamos quiere ser un testimonio para que, en el devenir del tiempo, todo viajero que aquí llegue sepa que un día pasó por estas tierras UN SIERVO DE DIOS. Un ser extraordinario: SACERDOTE con mayúsculas. Un haitiano que ofrendó su vida por amor, y se llamó: PEDRO FILS PIERRE. ​NUNCA TE OLVIDAREMOS ! DESCANSA EN PAZ ! ​IMELDA ROCHA DE LOPEZ Liga Eucarística LEMA - LEMI
NUESTRO NUEVO PARROCO PEDRO FILS PIERRE ​Por Minina Wiaggio ​Vivíamos en la penumbra, y en la oscuridad del templo mientras oíamos misa o al párroco predicar, hachábamos un sueñito, por supuesto los mas viejos sin ánimos de pecar. ​Y lo que digo es verdad. Pero de estar, un buen día sin pompas y sin platillos llego de la Catedral el curita que ahí esta. ​Parecía muy seriote, parco y callado a la par que con una voz de trueno, comenzó pronto a ordenar: ​Este banco no va aquí; este piso ahí que cambiar; no sirve este vinajera; el copón esta abollado; aquí hace falta un florero; la letrina ahí que voltear, cría ratas y hormigueros. ¡Un movimiento infernal! ​Desde el niño hasta el mas viejo, trabajando sincesar. : “Este Pierre es incansable”, comentaban las comadres. Pero él, seguía implacable: ¿Dónde esta esa Cofradía? Hay que llamar a reunión. ¿cuándo veré a las de Amac? ​¿Y los hombres de Pro-templo, que se hicieron, donde están? ¿Dónde va la hermana Paz? ¿Vino la hermana Saveria? Seguro en su bicicleta a Los Lagos se fue ya. ​¿No sabe que hay Asamblea de la Junta Parroquial? Además hay que probar ese micrófono nuevo. ​¿Y aquí? ¿Qué pasa mi Dios Querido? pregunta con voz tonante luego de entrar en el templo ¿Por qué hay tanta oscuridad? ​Y como el Dios Creador en el Génesis del mundo, ordeno la claridad: _Quiero un reflector aquí, y doscientos mas allá, en el atrio, en la vereda, en las paredes de atrás y también en la escalera. ​¡Luz de mercurio a rabiar! Aquí, allá, donde quiera. La consecuencia ¡Fatal! A causa de tanta luz, nadie puede dormitar. ​La iglesia se ve de lejos como si fuera un fanal. Venimos con lentes negros para podernos mirar sin que a luz nos deslumbre, y eso también es verdad. ​En la entrada principal, reja de hierro pintado, le dice al que la traspone: _¡Haz de ser un buen cristiano! ​Casi a paso de tornado, todo, todo, se va haciendo ¡Hay Señor de los Milagros! que cura nos has mandado. ​Si por sus venas circula azogue, fuego y uranio. Cientos de feligreses con diligencia ayudamos porque clarito nos dice, sus ojos en nuestros ojos, que el Señor nos ha elegido a cada uno de nosotros por el nombre y apellido, el numero de teléfono además del domicilio. ​Y en todas estas proezas en la que esta embarcado a sacado ya una rifa. El premio; pues un Ford Taunus según nos explico él para terminar el templo con lo que se ha recaudado. ​Y construimos la iglesia con fe, amor, sacrificio. Y un día será Basílica Todos seremos testigos. ​Minina Wiaggio 1979
BUEN PASTOR: PADRE PIERRE... ​A SGO. DEL ESTERO, UN DIA LLEGO DE LEJOS A CUMPLIR CON LA MISION QUE LE ENCOMENDARA EL PADRE DE CUIDAR A SUS HERMANOS Y LO HIZO CON AMOR. SE INSTALO AQUI EN LA BANDA, EN EL TEMPLO "CRISTO REY" PARA AYUDAR A SU GREY. CUANTA OVEJA DESCARRIADA COBIJO SU PIEL MORENA GRAN AMIGO: PADRE PIERRE ​GRAN PASTOR: PADRE PIERRE EL AMIGO. EL MAS FIEL. GRAN PASTOR: PADRE PIERRE EL AMIGO. EL MAS FIEL. ​CON SUS SANTAS ENSEÑANZAS INDICABA A SUS HERMANOS SENDAS QUE JESUS TRAZO. Y AUN ENFERMO EL ALENTABA A QUE LUCHEN POR LA VIDA COMO CRISTO ENCOMENDO. SU PRESENCIA ESTA GRABADA EN LO PROFUNDO DE LOS SIERVOS QUE SEGUIAN AL PASTOR. SU ENSEÑANZA SE HIZO MITO, Y EN EL DIA DE SU PARTIDA SU REBAÑO LO LLORO... ​GRAN PASTOR: PADRE PIERRE. EL AMIGO. EL MAS FIEL. GRAN PASTOR: PADRE PIERRE. EL AMIGO. EL MAS FIEL.

jueves, 13 de febrero de 2025

LA PLAZOLETA 27 DE ABRIL DE LA CIUDAD DE SGO. DEL ESTERO, ARGENTINA (Casi un siglo en la vida de ¨nuestra placita¨)

• SU UBICACIÓN: La Plazoleta 27 de Abril, llamada así en recuerdo del día de la Autonomía Provincial, está limitada por las calles: Salta, al norte; Perú, al este; Pellegrini, al sur; y por el Pje. Diego de Rojas, al oeste. Por el año 1930 era un espacio verde iluminado por cuatro columnas con luces, dispuestas de norte a sur y separadas entre sí por unos 30 metros. Bordeada de casuarinas y con sus senderos de tierra, ofrecía un aspecto muy distinto del actual. En sus tradicionales bancos de hierro y madera, las personas mayores gustaban sentarse a tomar el sol de las siestas de invierno. Por ese entonces en que la vida era diferente, todos los vecinos se conocían, se estimaban y disfrutaban juntándose a conversar mientras los más pequeños jugaban... Parecía que formaban una gran familia y que la plaza era como un patio comunitario... Era la época en que nadie cerraba con llave la puerta de calle durante el día... • SUS VECINOS: El 27 de abril de 2010, con motivo de la celebración del bicentenario de nuestra Patria, siendo gobernador de la provincia el Dr. Gerardo Zamora e intendente de la ciudad Capital el Sr.Hugo O. Infante, se inauguraron importantes mejoras que han cambiado radicalmente el aspecto de nuestra querida ¨placita¨, como siempre la hemos llamado. Fue en esa ocasión que nos pusimos a recordar los tiempos pasados y toda las personas que vivieran alrededor o en las proximidades de la placita, muchas de las cuales han dejado su impronta en los distintos aspectos de la vida santiagueña: en la política, en la justicia, en la educaciòn, en la salud, en la poesía, en la literatura, en la música y también en el comercio, en el transporte y en la vida social. Hablamos de unos 80 años atrás, época en que • la familia Soria-Vildósola vino a vivir frente a la misma, ocupando la casa que fuera de los Palomo Albornoz, en la esquina noroeste de la intersección de las calles Salta y Perú (años más tarde se mudaría a la casa propia que hiciera construir en el 170 del Pje. Diego de Rojas). • Al oeste de los Soria-Vildósola, sobre la calle Salta, estaba la propiedad de la familia Rivadavia, De cuyo seno saliò el copiloto mecànico que aconpañabaa NardoAnelli yque, junto con este, muriò en viaje de regreso de Catamarca, en el aviòn *Waco* despuès de una tarea solidaria de bùsqueda de extraviados en el cerro (Segun recuerda el C.P.N. Guido Salvatierra Raimondi) Esta propiedad fue luego habitada por la familia García y, más tarde, ya dividida en dos lotes, pasó a pertenecer: el ubicado más hacia el este, al Dr. Pascasio Lludgar, médico de la policía; y el que estaba hacia el oeste a Halil Amado Chara, muy conocido comerciante en telas, cuyo establecimiento - Casa Chara- fuera y es tradicional en la ciudad por la variedad y calidad de sus telas, asì como por lo moderado de sus precios • Siguiendo hacia el oeste por la calle Salta, estaba la casa de la familia Saavedra, ocupada después por los Abdenur, y donde, en la actualidad, esta ZONA D, el negocio de la familia Saad. • Pegado a lo que es actualmente *ZONA D*, siempre hacia el oeste, vivía el matrimonio formado por don Josè Kobilansky, persona de gran cultura y doña Anita Castagno, dueña de una especial simpatìa y encanto: fundadores de un colegio llamado *Instituto Sarmiento* • Al este de los Soria-Vildósola, siempre sobre Salta pero cruzando Perú, ocupando la esquina noreste de la intersección Salta-Perú, estaba la propiedad que pertenecía a don Vicente Rufino - don Vichi como le decían todos - italiano, zapatero, muy popular y querido , a quién le encantaba conversar, acordarse de su país, y contar anécdotas de la guerra de la que había venido huyendo. • Frente a la casa de don Vichi, cruzando Salta, la esquina sureste de la intersección Salta-Perú estaba ocupada por la cancha del Santiago del Estero Basketball Club, que tenía su acceso por la calle Salta, lugar a donde todos los chicos del barrio iban a jugar. Tiempo después se loteó y sus lotes, de norte a sur, fueron adquiridos: el primero por Rasquides, que construyó una casa de Dptos., con un local en la planta baja donde, durante mucho tiempo funcionó el ¨mercadito¨ de la familia Mattar, lugar en que se podía conseguir desde carbón hasta caramelos, desde galletas hasta milanesas de pollo y desde lácteos hasta verdura . En la planta alta, sobre el ¨mercadito¨ estaba el Dpto. donde por un tiempo vivió la familia De La Cruz. El lote siguiente lo compró Aranovich, después vivió en esa propiedad don Wadi Mulki. Y el tercero, la familia del Dr. Luna, odontólogo, quién, además de su casa de familia, instaló allí su consultorio. A su muerte, su hija, también odontóloga, continuó usando el consultorio de su padre. • Siguiendo hacia el sur por calle Perú, estaba la casa de la familia Zalazar Palomo, solar en donde luego funcionó un estudio jurídico y, actualmente hay un gimnasio. • A su lado, siempre hacia el sur, vivía el Procurador León Kant, alemán; a su muerte el Sr. Hugo Castro compró la propiedad, que es en la que hoy esta POLLOS SAN TELMO. • A continuación estaba la casa de la familia Salvatierra Raimondi - formada por los esposos Josè del Carmen Salvatierra y Aurora Emilia Raimondi, y sus hijos: Amanda Aurora (1922), Arnaldo U. (1924) y Guido A. (1929), quien serìa luego Intendente de la ciudad capital- esta casa estaba situada en el 155 de la calle Perù, y fue mas tarde habitada por la familia Pulvet. • Seguía la Pompa Fúnebre de Rasso. El Dr. Raùl A. Soria recordaba el esmero conque se preparaban las carrozas cuando habìa algùn entierro, con sus briosos caballos negros perfectamente cepillados, con las crines peinadas y los cascos lustrados. Luego funcionó allí una oficina de la Empresa Bartolomè Mitre - después Cadol - y, más tarde, pasó a pertenecer a los Parnás, dueños de la droguerìa del mismo nombre. • A su lado estaba la casa de la familia de don Josè López y Marìa Lidia Moreno Guzmán, actualmente garaje de Parnás y, siguiendo, la casa de familia de don Pablo Parnás - dueño de la droguería Parnàs- uno de cuyos hijos- el Dr. Israel Parnàs - serìa, años màs tarde, Consejal durante la Intendencia del Dr. Josè Marìa Cantizano . • Más hacia el sur vivía la familia del eximio pianista don Segundo Genero - cuyo nombre lleva hoy un conservatorio - casa en donde vivió luego la familia Lucatelli; después la familia Rufail y finalmente la familia Abdenur. • Colindando con esta propiedad estaba la casa de la familia Olivares, dueños de una armería y venta de instrumentos musicales, quienes compraron el terreno a la familia Paz. • La cuadra terminaba con el extenso predio que pertenecía a la familia del Dr. Oscar Paz, médico pediatra, que, abarcando toda la esquina, tenía su entrada por calle Pellegrini. El Dr. Oscar Paz vivía con su madre, su hermana Aurora y su hermano Manuel Paz, que fuera Ministro de Hacienda durante el gobierno de Eduardo Miguel. • Frente a la casa del Dr. Oscar Paz, en la esquina sureste de la intersección Perú-Pellegrini, estaba la Empresa de Transporte Colectivo de don Sebastiàn Fiorini y don Juan Riera - que en 1949 pasó a llamarse LA UNIÓN - Esta fue la primera cooperativa de transporte del país con matrícula triple cero ( ... El 13 de octubre de 1949, a las 17, un camión cisterna de 7000 litros , que venía a abastecer a las unidades de la misma, explotó por causas desconocidas , provocando una tragedia en la que murieron cuatro bomberos, dos policías, dos adolescentes, y una empleada de servicio doméstico, dejando un saldo de más de cien heridos. El último en morir fue el jefe de bomberos, con lo cual los muertos sumaron 13 en total. En el extremo sur de la placita estaba el quiosco de madera del Sr.Araujo, que también fue consumido por el fuego, lo mismo que el edificio donde funcionaba la Imprenta ^El Cóndor^, en la esquina suroeste de la intersección Pellegrini - Perú , propiedad del Sr Storch, ... (Recuerdos del Arquitecto Vìctor Gonzàlez - que vivía sobre calle Salta entre Perú y Roca - quien, con la curiosidad de los jóvenes, se acercó a presenciar el siniestro y terminò con su ropa tostada por el intenso calor). • Frente a la Empresa ¨La Unión¨, cruzando Perú, la propiedad que ocupaba toda la esquina suroeste de la intersección Perú-Pellegrini pertenecía al Sr. Storch. Allì funcionò un tiempo la Imprenta El Còndor y, después una importante casa de venta de artículos para el hogar llamada FRA.SO.GO. (de Enrique Josè Fraguas, Rodolfo Ernesto Soria y el Dr. Horacio Godoy) que la ocupò durante muchos años, gozando de gran prestigio hasta que la sociedad se disolvió. • En la esquina formada por el Pje. Diego de Rojas y calle Pellegrini, donde actualmente está IOA, había un extenso predio que pertenecía a don Jimènez Maranzano, en este amplio baldío tenia su taller don Luis Bettoni, probablemente de origen chileno- ex boxeador de la época del 30, junto con *Hinojos*Torrijo (padre de *Papilo*) y el *gallego* Miguel Gonzàlez (tío del arquitecto Víctor Gonzàlez)-. Don Luis Bettoni se dedicaba a la construcciòn de camas y de elásticos metálicos para las mismas. Con el tiempo Jimenez Maranzano decidió vender su propiedad y la dividió en cinco lotes: el que abarcaba la esquina fue comprado por el Dr. Manuel A. Díaz - abogado- primer Presidente de la Corporaciòn del Rìo Dulce, creada durante el gobierno del Dr. Benjamín Zavalìa). Propiedad, esta, que en la actualidad pertenece a su hija Ana María Estela Díaz . Continuando con los lotes que daban al Pje.Diego de Rojas, el segundo fue adquirido por el Dr. Jorge Miguel - que fuera Juez Federal y Camarista Federal - quien luego lo vendió al CPN Alfredo Allub, que lo conserba aún; y al tercero lo comprò el Sr. Manach. Esta última propiedad fue luego habitada por la familia Mulki - dueños de Rafik, restaurante y venta de comidas árabes - y, actualmente pertenece al Dr. Ricardo Neme, bioquímico. De los lotes que daban a la calle Pellegrini, Jimènez Maranzano se quedò con el contiguo al del Dr. Dìaz, donde edificó. Al otro que quedaba más hacia la calle La Plata, se lo vendió a Mulki. • Siguiendo hacia el norte por el Pje. Diego de Rojas, venía el domicilio del Dr. Arold Wesber Juan Mayuli, médico - padre del Dr. Hilton Mayuli, quien, junto con el Dr. Martín Costas, trajeron al mundo a la mayoría de los niños nacidos entre 1960 y 1980 en nuestra ciudad - Los Mayuli se mudaron luego a la calle Roca y la casa fue ocupada por la familia Pérez Carletti; luego la compró el Dr. Héctor Contato, destacado médico otorrinolaringólogo. A su muerte los herederos la vendieron al comerciante Pedro Mulki. • Al lado del Dr. Mayuli vivía la familia Álvarez, domicilio que después pasó a pertenecer a la familia Villanueva. • Lindando con los Álvarez, vivía la familia del Sr. Traine - que fuera secretario del Juzgado del Crimen - Fue en esa casa en donde, años después, vinieron a vivir los Paz Saavedra, una de cuyas hijas se casó con Rogelio Rodríguez y la otra con Oscar Rezola. Ambas familias siguieron viviendo en la propiedad por muchos años: los Rezola, en la planta alta; y los Rodríguez, en la planta baja. Actualmente uno de sus descendientes, el Dr. Guillermo Rezola, abogado, tiene en ella su estudio. • Luego seguía el solar de la familia García, adquirido en 1942 por don Benigno Fraguas, quien, luego de las necesarias modificaciones, puso allí su escritorio de representaciones comerciales. Más tarde pasó a poder de su hija Sara Josefina y de su esposo el Dr. Carlos Raffa -excelente médico cirujano infantil - quienes construyeron en ese lugar la casa en la que aún viven. • La propiedad del lado- siguiendo hacia el norte - pertenecía a la familia Domínguez Espeche, que tenía tres hijos: Jorge, mèdico, que vive en Córdoba y dos hermanas.(Una de ellas se casó con el arquitecto Prados e hizo su casa sobre calle Salta apenas doblando la esquina que forma Salta con el Pje. Diego de Rojas) La casa de los Dominguez Espeche fue comprada después por el Dr. Edgar Saad, abogado, cuya familia aún la ocupa. • A continuación estaba la casa de la familia de don Benigno Fraguas y María Sara Vildósola, que fuera adquirida por don Benigno Fraguas antes de su matrimonio, en el año 1928. Uno de los hijos de este matrimonio- el C.P.N. Lino Benigno Fraguas - serìa, años màs tarde, Subsecretario de Economìa y despues Ministro de Economìa durante la gestiòn del gobernador Uriondo. Cuando los Fraguas Vildòsola se fueron a vivir a Buenos Aires - en 1949 - el inmueble fue comprado por el Dr. Horacio Germinal Rava - abogado que fuera Fiscal de Estado y destacado escritor santiagueño - y mas tarde la heredó su hijo, Raúl Horacio Rava, abogado también, cuya familia sigue viviendo allí. • Después venía la casa de don José del Carmen Guzmán, cuya hija María Esther se casó con Alberto Lòpez Lobo y siguió viviendo en la casa paterna. De este matrimonio nacieron dos hijas: María Esther (Pampi) y María Esperanza Guzmàn López, quienes vivieron con sus padres hasta que ambas se desposaron. Pampi contrajo nupcias con el Dr. Mario Navarro, abogado, y la familia Navarro - Guzmàn López continuó viviendo en la propiedad hasta que todos los hijos formaron sus hogares en otros lugares del país y del extranjero. En la actualidad la planta alta fue comprada por el Dr. Mario Basbús, abogado; y la planta baja pertenece al Dr. Julio Abregú, médico cardiólogo. • Luego venía el extenso predio que pertenecía al Dr. Santiago Dardo Herrera, abogado, que comprendía la casa que es actualmente de los Ferreyra Lesye - cuyas rejas aún conservan las iniciales SDH - (casa en la que, antes que los Ferreyra Lesye, viviera la familia Perversi, dueños de una pompa fúnebre); la casa de la Dra. Rigourd, médica, y la propiedad de la Dra. María Pía Billoni, odontóloga. Ubicada esta última en donde era el gallinero de la casa paterna, la mandó construir el Dr. Herrera hijo, abogado también, que instaló allí su estudio jurídico y vivió en ella con su familia y después solo, hasta que decidió venderla hace pocos años. • Junto al Dr. Herrera edificó su morada el matrimonio formado por el Dr. Raúl Arturo Soria (abogado, juez del crimen, presidente del Superior Tribunal de Justicia de Sgo. del Estero) y la Sra. Josefa Vildósola (la Sra. Pepita, como le decían todos), educadora muy querida y recordada por su don de gentes, su simpatìa y su dedicaciòn a la docencia, quien fuera luego directora de la Escuela Normal de Profesores ^Manuel Belgrano^. Con el paso de los años, la propiedad pasó a manos de su hijo, el Dr. Carlos Alejandro Soria Vildósola, destacado médico dermatólogo, cuya familia aún la conserva. • La propiedad contigua pertenecía a la familia Farías Barrera. Comprendía dos casas: la que estaba más hacia el norte era habitada por los propietarios; a la otra, la que colindaba con los Soria Vildòsola, la alquilaban (esta era una casa con el típico frente de las casas de principios de siglo , con su puerta central flanqueada por dos puertas ventanas con sus correspondientes balcones. La misma fue luego demolida cuando se vendió la propiedad). En ella vivieron: Blanca Irurzun, poeta y escritora santiagueña; la familia Zaín; la familia Perfumo; el excelente y muy recordado médico clínico, Dr. Livio Del Vito; la familia Jozami; la familia de la Dra. Teresa Mocky, médica psiquiatra; y, ùltimamente, la profesora de música Cristina Vale. Fallecida la Sra. de Farías Barrera la propiedad fue adquirida: por el abogado Daniel Saad, la parte en la que ahora está MANINA; y por el ingeniero Guillermo Neme, el resto. • Pegado a lo de Farías Barrera había un lote perteneciente a un señor de apellido Vandeli, que fue comprado luego por don Enrique Méndez, comerciante - dueño de la zapatería Méndez, en su tiempo, una de las principales zapaterìas de la ciudad - quien edificó allí la casa en la que vivió hasta su muerte; después pasó a pertenecer a su hijo, que la modificó y moró en ella mucho tiempo con su familia. Cuando ellos construyeron una nueva casa en la Av. Belgrano, la vendieron al Ing. Guillermo Neme, quien la ocupa en la actualidad • Por último, en la esquina que forma el Pje. Diego de Rojas con la calle Salta, construyó su casa el Dr. Horacio Godoy -médico - y pertenece aún a su familia. • SUS CAMBIOS: Haciendo memoria de los cambios que había sufrido la placita desde que vinimos a vivir frente a ella, recordamos que: • durante la intendencia de don Sebastián Ábalos se había mandado construir, en el centro de la misma, una fuente redonda que en su momento tenía agua y creo que llegó a tener peces de colores. (Don Sebastiàn Abalos casi podía ser considerado un vecino de la placita, ya que vivía en el 165 de la calle La Plata). Con el paso de los años la fuente se deterioró y fue desarmada en esta última remodelación. • Tiempo después, alrededor de 1960, en vista de que la oscuridad se había adueñado de la placita y la intendencia no contaba con recursos para mejorarla, los vecinos decidieron tomar ellos la iniciativa: hicieron una colecta para comprar las luces de mercurio - toda una novedad para la época - y el cableado necesario. Pidieron al gobierno de la provincia que les donara las piedras para las veredas - era gobernador en ese entonces el Dr. Benjamín Zavalía y ministro de obras públicas el Ingeniero Jorge Soria - La donación fue concedida y la Municipalidad - a cuyo frente estaba el Dr. José María Cantizano y como consejal el Dr. Israel Parnás - puso la mano de obra. La placita lucía remozada con sus flamantes veredas y sus brillantes luces. Los placeros, mañana y tarde, lavaban las veredas para que los niños pudieran jugar sobre superficies limpias. • El 27 de abril de 1962, la Direcciòn Gral. de Cultura de la Provincia, en ese entonces a cargo del actual Pàrroco Emèrito de la Iglesia Catedral Basìlica, Pbro. Gerardo D. A. Montenegro Bravo Hernàndez - quien no habìa abrazado aùn el sacerdocio - descubriò una placa , ubicada hoy en el centro de la plazoleta , que reza lo siguiente: * 1820 - 27 de abril - 1962 - Recuerdo y gratitud a los patricios santiagueños por el acto de civismo y ejemplar decisiòn que, con alto sentido federalista, nos legò una provincia autònoma en legìtimo derecho de Madre de Ciudades que amò a sus hijas pero no tolerò sometimientos injustos.- Pbro. Manuel Farìas, Juan J. Dauxion Lavaisse, Pedro I. Rueda, Fernando Bravo, Manuel Alcorta, Martìn De Herrera, Mariano Santillan, Dionisio Maguna, Manuel G. Caballero, Pedro Pablo Gorostiaga, Pbro. Josè Maldonado .- Homenaje de la Direcciòn de Cultura de la Provincia.- Sgo. del Estero 22- V - 1962 * • Corrían los años setenta cuando, siendo intendente el CPN Guido Salvatierra Raimondi, el arquitecto Víctor González, por ese entonces Director Suplente de Parques y Paseos, en reemplazo del arquitecto Guillermo Voget, para evitar que los chicos rompieran las plantas de la placita al jugar a la pelota, decidió hacerles una mini cancha de fútbol, con sus correspondientes arcos. Estaba destinada a los niños entre cinco y diez años, demasiado pequeños para ir solos a jugar a un club. Instaló además una zona de juegos infantiles. Todo marcho muy bien en un comienzo. Los chicos encantados. Hasta que un grupo de adolescentes de las cuadras vecinas - como sucede siempre con los niños -desplazaron a los pequeños y se adueñaron de la canchita. Ellos no tomaban conciencia de que estaban demasiado crecidos para las dimensiones del campo de juego por lo que, sus pelotazos, trascendiendo con holgura los límites del mismo, iban a estrellarse violentamente contra las paredes, puertas y ventanas de las casas vecinas y también contra los automóviles estacionados, con el consiguiente disgusto de los propietarios. Tampoco se salvaban los transeúntes, los pequeños que andaban en bicicleta por las veredas, ni los mayores que tomaban sol en los bancos • Por esta razón la canchita debió ser levantada y el lugar volvió a ser un cantero verde con plantas. Sólo se dejaron los juegos infantiles que, con el tiempo, se fueron rompiendo... • El 13 de octubre del año 2009, la Policìa de la Provincia honrò a sus muertos en el accidente del 13 de octubre de 1949 levantando, el el extremo sur de la placita, lugar del suceso, un monolito con una placa recordatoria en la que se lee: * Al conmemorarse 60 años del siniestro que cegò la vida de seis policìas y dos jòvenes adolescentes que colaboraron con inconmensurable valor para sofocar un incendio de un camiòn cargado de combustible sobre calles Perù y Pellegrini en procura de lograr la protecciòn de sus conciudadanos : Sgto Primero Segundo Gregorio Pesce, Cabo Marcial Padilla, Cabo Daniel Vega, Cabo Justo Pavòn, Cabo Martìn Bolañez, Cabo Felipe Benicio Molina, Carlos Eduardo Barrionuevo, Vìctor Gorostiza - 13 de octubre de 1949 - Policìa de la Provincia de Sgo, del Estero - * Los chicos crecieron y se fueron... La placita estaba triste y un poco abandonada. Hubo algunos tímidos intentos de hacerle algunas mejoras que no duraron. Recién ahora la vemos realmente reluciente, con sus veredas nuevas y sus 26 columnas con farolas que suman su luz a las dos columnas con reflectores que iluminan con especial intensidad la zona de los juegos infantiles; y rogamos a Dios que la gente la sepa cuidar como ella se merece después de haber cobijado al menos a dos generaciones de niños que hoy ya son hombres y mujeres que han formado sus familias, pero que no creo que puedan jamás olvidarse de la placita de su niñez..

miércoles, 4 de diciembre de 2024

LOS VILDOSOLA IZURCO - GALDIz LANDETA

Fue en la segunda mitad del siglo IXX cuando, Don Pedro Vildósola Izurco (hijo de Esteban Vildosola, oriundo de Otañez y de Joaquina Izurco), su esposa Josefa Arizmendi, de origen asturiano ella, y su hermano menor José Alejandro (nacido el 03/05/1864), decidieron dejar su Castro Urdiales natal, en el país Vasco, para probar suerte en el nuevo continente. Fue así que llegaron a la República Argentina, más precisamente a un pequeño poblado que se estaba formando próximo a las vías del ferrocarril, y que por ese entonces se llamaba Estación La Banda en la Provincia de Santiago del Estero.------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Allí compraron un extenso predio que comenzaba en la calle España, abarcaba todo lo que hoy es el Club Olímpico y daba una vuelta en ele para terminar saliendo por la calle 25 de Mayo, la cual es paralela al ferrocarril. Necesitaban este predio amplio porque pensaban dedicarse al comercio transportando mercaderías en carretas a los distintos puntos del interior de la provincia. Es así que en ese terreno fijaron un lugar para las carretas, otro para los corrales y los establos, y, sobre la calle 25 de Mayo, construyeron la casa habitación al lado de la cual había una amplia entrada para el tránsito de las carretas que salían y entraban desde y hacia la calle mencionada. Luego de años de trabajo arduo se transformaron en vecinos muy reconocidos de una condición económica mas que acomodada.-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Por la misma época, es decir, en la segunda mitad del siglo XIX pero en Bilbao, Don Daniel Anselmo de Galdiz y Aurecoechea, marino de aristocrática estirpe, con su cuñado, Pedro Vicente Landeta Cortazar, estaban planeando abandonar España para dirigirse al nuevo mundo impulsado tal vez por la inestable situación política de su país en aquel momento. Cuando su esposa Pepita (Josefa Martina Landeta Cortázar, hija de Josefa Martina Cortázar Mendiola, hermana de Pedro Balentín Cortazar Mendiola, abuelo éste del escritor Julio Florencio Cortazar) se enteró de estos planes, se opuso rotundamente manifestando que de ninguna manera pensaba dejar su posición social, sus comodidades y la buena vida que llevaba en España para arriesgarse en una aventura de resultados inciertos y menos llevando a sus dos pequeñas hijas (Josefa Martina, a quien llamaban Martina, y María Julia). La madre de Pepita, una señora de carácter fuerte y de principios muy rígidos, al escucharla, le dijo en forma terminante: "hija, una mujer debe seguir a su marido a donde quiera que vaya". Ante esta decisión tan lapidaria de su madre, Pepita no tuvo más remedio que agachar la cabeza y acceder y fue así que partieron hacia el nuevo continente. Por esas cosas de la vida, también eligieron como destino a la República Argentina, radicándose en la por aquel entonces llamada Estación La Banda donde adquirió una propiedad situada sobre la calle 25 de Mayo, justo en medio de la de Don Pedro Vildósola y la de don Héctor Soria que ocupaba la esquina formada por las calles 25 de Mayo y España. Fue aquí que nacieron sus otros tres hijos María Luisa (macuca), Daniel y Aidé, hijos argentinos. El cambio de vida para Pepita y sus hijas fue terrible. No podían adaptarse a esta nueva realidad. Luego de haber tenido una hermosa casa con personal doméstico de uniformes impecables y delantales almidonados, ahora tal personal doméstico eran mujeres medio indias un poco mal vestidas y peinadas, de poca higiene y de un bajo nivel cultural. Después de estar acostumbradas a formar parte de un círculo social refinado el venir a un pueblo rustico como La Banda fue algo que las hizo sufrir mucho. Los nacidos ya en estas nuevas tierras no podían comprender a sus hermanas y se burlaban de ellas diciéndoles que en España serían muy señoritas pero que aquí eran simples inmigrantes. Con el tiempo, la hija mayor, Josefa Martina, se enamoró del hermano menor de los Vildosola Izurco, José. Fue así que, teniendo ella quince años y él treinta y dos, contrajeron matrimonio en fecha 24/05/1896. Respecto de los otros hijos del matrimonio Galdiz Landeta, la segunda, María Julia, no se casó y, cuando lo hizo su hermana menor, se fue a vivir con ella hasta su muerte. La que sigue, María Luisa, quien murió muy joven, se casó con un señor de apellido Truco que tenía una empresa de camiones para transporte de mercadería a distintas partes del país. María Luisa no tuvo descendencia y se quedó a vivir en la casa paterna, de la calle 25 de Mayo de La Banda, cuando sus padres se radicaron en la ciudad de Santiago del Estero. Poco tiempo después, abrumada por los celos, se quitó la vida. El cuarto hijo, Daniel, fue a estudiar abogacía a Buenos Aires, y luego fue nombrado juez en la ciudad de General Pico; se caso con una señorita de apellido Beltrán, pariente de los Beltrán Neirot, y con ella tuvo tres hijos, Lino, Daniel y Ema (Yemita). Al fallecer Daniel, su esposa dejó la provincia de La Pampa y se fue a vivir a Buenos Aires. Por último, la menor de las hijas del matrimonio Galdiz Landeta, Aidé, viviendo ya con sus padres en Santiago del Estero, se casó con un abogado llamado Aristóbulo Rojas y tuvo tres hijos, Aidé Beatriz (Pochola) la mayor, la seguía Justa Pastora (Morena, casada con Marcelo Barneche y tuvo una hija y un hijo) y el tercero Aristóbulo (Chocho y tuvo tres hijos varones) Rojas Galdiz. Los abuelos Galdiz Landeta al parecer vivieron hasta poder ver a sus nietas mayores adolescentes.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------- En cuanto al hermano de Josefa Martina Landeta Cortázar, Pedro Valentín Landeta Cortázar, venidos juntos de España, se casó en la ciudad de Santiago del Estero con Fortunata Cesar Robledo, siendo sus dos hijos María Ines Landeta Cesar y Pedro Landeta Cesar (Pedrito). María Ines Landeta Cesar, pianista, se casó con Manuel Gómez Carrillo, musicólogo y compositor, y tuvieron varios hijos. La primera, Inés Gómez Carrillo Landeta Cesar, pianista de fama internacional. La siguieron, Carmen, quien estudió filosofía, Manuel, estudiante de abogacía, Julio, estudiante de medicina y por último Jorge, estudiante de ciencias económicas, quienes formaron un cuarteto de canto a capela que se llamó El Cuarteto Gomez Carrillo, del cual se decía que, por la década del 50, se los consideraba como uno de los más perfectos del mundo. Cuando ellos se recibieron de sus respectivas carreras, dejaron ya el canto de lado para dedicarse a sus profesiones. El matrimonio formado por Josefa Martína Galdiz Landeta y Don José Vildosola Izurco tuvieron varios hijos. La primera, Josefa (Pepita), la segunda, Argentina (Negra), el tercero, Raúl (Pila o Vildo), la cuarta, María Sara, y el quinto, Pedro (Perico). Cuando estos hijos eran aún muy jóvenes su padre se enfermó de tuberculosis, y dada su posición económica más que solvente, decidió viajar a Europa junto a su esposa para hacerse tratar en un sanatorio de Suiza, que era lo más adelantado en la materia que existía en esa época. Así pasaron varios meses en los Alpes mientras tanto sus hijos quedaron a cargo de sus tíos Pedro y Josefa. Aprovecharon este tiempo para visitar a sus parientes en España. Luego volvieron a la Argentina y, habiendo José mejorado, pero no curado, ya que aún no existía cura para esta enfermedad, vivió cuatro años más hasta que falleció en 1919 (nueve años antes de que se casaran sus hijas mayores, por lo que no pudo conocer a sus nietos). Sus restos fueron llevados al panteón de los españoles del cementerio de la ciudad de La Banda. Luego de que sus hijas se casaron, Martina Galdiz Landeta vivi+o un tiempo en la casa de cada una de ellas hasta su muerte en junio de 1968.---------------------------------------------------------------------------------------- El matrimonio de Pedro Vildosola Izurco y Josefa Arizmendi no tuvieron y, al moriro Pedro, ella volvió a radicarse en España. Sus sobrinos nietos recuerdan que una vez volvió a la Argentina a visitarlos.---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Con el tiempo, Pepita, la mayor, se casó con su vecino Raúl Arturo Soria Paz, hijo de don Héctor Soria y de doña Segunda Paz, el 19/01/1929 y se radicaron en el Pasaje Diego de Rojas de la ciudad de Santiago del Estero y tuvieron tres hijos, Raúl Héctor José (Chinchín, bujones), Carlos Alejandro (Bocha, Lagorio, Cachito, Umalo) y Rodolfo Ernesto (Rofi, Yorno, Cochon) Soria Vildósola.-------------------------------------------------------------------------------- Argentina Vildósola se casó con Umberto Grimaldi, hombre de estatura elevada y modales y costumbres refinados, de nacionalidad italiana por haber nacido en el barco que traía a su familia desde Italia. Vivieron en la heredad de los Vildósola Izurco. Humberto Grimaldi se educó en nuestro país, no sabemos a ciencia cierta que estudios cursó, pero si conocemos acerca de su vasto conocimiento referido a la construcción de edificios, tanto es así que, alrededor de 1960, cuando el padre Augusto Scatolón estaba haciendo construir el templo de Cristo Rey, éste se encontró con serios problemas de acústica y Umberto Grimaldi le dio las indicaciones precisas para poder solucionar este inconveniente. Umberto amaba la música clásica, la única que se escuchaba en su casa, y su hija menor recuerda que, mientras su padre vivía, en la mesa se ponían siempre tres copas y muchos cubiertos y que las empleadas debían ponerse un delantal almidonado y guantes para servir la mesa. Asimismo, recuerda su hija que, tanto a su hermana como a ella, se les exigía un comportamiento muy formal durante las comidas, y. si por alguna razón no se portaban como correspondía, su padre no dudaba en decirle: "señoritas retírense de la mesa" y debían hacerlo sin importar si habían comido o no. Así también comenta que su padre supo contarles que su abuelo y el abuelo de Rainiero Grimaldi habían sido hermanos pero que las familias se habían mantenido separadas. Tenían en la casa un hermoso papagayo que había aprendido a hablar y a cantar en italiano, y que avisaba cuando venía algún pariente al que reconocía diciendo "mamá (refiriéndose a Argentina Vildósola), Pepita, Pepita" o el nombre de quien llegaba. Umberto era también muy afecto a la carpintería por lo que en su casa montó un pequeño taller a tal fin dotado de máquinas especializadas. En cierta ocasión, su sobrino Carlos Alejandro Soria Vildósola, quien era fanático de los zapatos bien lustrados y con brillo, le pidió que le enseñara a hacer un cajón de lustrar como el que usaban los lustradores en la calle. Fue así que, bajo las indicaciones de su tío Humberto, Carlos Alejandro construyó un cajón perfecto que contaba en su parte superior con una horma o huella de pie de un zapato para poder calzar allí el mismo y así poder lustrarlo y sacarle brillo; a un costado del cajón, se subía una tapa que dejaba al descubierto dos compartimentos para guardar en uno la pomada, la tinta, la gamuza y los cepillos de color marrón y en el otro los mismos elementos para el color negro. Este cajón es aún conservado por los hijos de Carlos Alejandro. El matrimonio formado por Argentina y Umberto, tuvo dos hijas, la primera María Elizabet a quien llamaban Coti, y la segunda, Mercedes Beatriz a quien llamaban Potoca. Alrededor de 1962, Maria Elizabet contrajo nupcias con Rafael Lagar. Para esta ocasión armaron en la casa paterna un altar y el padre Augusto Scatolón vino a celebrar la ceremonia. Luego la pareja estableció su domicilio en la calle Romualdo Gauna a pocas cuadras del de sus padres y tuvieron cuatro hijas mujeres. Humberto Grimaldi falleció el 26/12/1964. La muerte lo encontró entretenido en su taller de carpintería. En la heredad de los Vildosola Izurco siguieron viviendo Raúl Vildosola Galdis y su hermana Argentina con su hija menor Mercedes Beatriz Grimaldi Vildosola. Raúl, al que todos apodaban “pila” menos su sobrino Carlos Alejandro quien lo llamaba cariñosamente “tío Vildo”, había sido estudiante de odontología en la facultad de Rosario. Cierto día, mientras miraba como afilaban unos cuchillos, una partícula de metal se le incrustó en el ojo haciéndole perder la vista del mismo, razón por la cual tuvo que abandonar sus estudios y volvió a la ciudad de la Banda (Santiago del Estero) en donde vivió con su hermana Argentina hasta el final de sus días. Allí instaló una agencia de lotería en la habitación que daba a la calle. Raúl tenía un temperamento muy especial, le gustaba mucho hacer bromas y daba la impresión de que nunca hablaba en serio. En cierta ocasión le confesó a su sobrino Carlos Alejandro, a quien quería muchísimo y quien lo visitaba todos los domingos, que le gustaba una joven maestra que siempre venía a comprarle un número de la lotería. Al parecer, se había enamorado de ella como un adolescente y le pedía a su sobrino que lo llevara en auto y lo hiciera pasar por la casa de dicha señorita. Probablemente algo tímido y consciente de la diferencia de edades, jamás se animó a decirle una palabra. La noticia de la enfermedad mortal de su hermana y el progreso de su glaucoma, en el único ojo por el que veía, debieron afectarlo muchísimo; sin duda pensaba que sería de su vida si moría Argentina y el quedaba ciego sin posibilidades de seguir trabajando. Exteriormente siguió siendo el mimo bromista de siempre, pero, de vez en cuando, como al descuido, dejaba escapar frases como la de “me voy a suicidar, si, si, me voy a suicidar porque no quiero ver la muerte de mi hermana”; todo ello dicho en tono de chiste como él siempre hablaba por lo que nadie tomaba en serio sus palabras. Incluso comentaba detalles de cómo iba a llevar a cabo el suicidio indicando donde iba a poner el sillón en el patio donde se sentaría, el espejo que llevaría para poner en frente y así mirarse y asegurar lo certero del tiro en su cabeza que pensaba ejecutar. El luego se reía y los sobrinos le decían riendo también que dejara de hablar tonterías. Cierto día, se presentó en Santiago y les dijo a los miembros de su familia “vayan a almorzar temprano porque a la una me voy a suicidar y van a tener que ir rápido a La Banda”, por supuesto que todos le respondían diciéndole que dejara de hablar zonceras, pero esta vez no se trató de una de sus bromas. Raúl volvió a La Banda, dejó una nota diciendo “He decretado mi suicidio y hoy lo cumplo”. Después buscó una hermosa biblia que él tenía, con los bordes de las hojas dorados, y escribió en ella una dedicatoria dirigida a la maestra de la que estaba enamorado diciéndole que le dejaba esa biblia un minuto antes de su muerte; sin dudas una forma de declararle su amor haciéndole saber que había pensado en ella hasta el último momento de su vida. Luego se disparó en la cabeza tal como lo había anunciado. No se sabe si la chica habrá interpretado su declaración de amor. Esto sucedió el 28/05/1967. Dos años después, el 09/01/1969, fallecía Argentina Vildósola Galdiz, víctima del cáncer, quedando sola, en la casona Vildosola Izurco, Mercedes Beatriz, quien se debió hacer cargo de la agencia de lotería de su tío Raúl.------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Mercedes Beatriz se casó con Leonardo Víctor Everlé en 1970 y tuvieron dos hijos santiagueños, María Julia y Alejandro. Por esa época, los herederos de la casona Vildosola Izurco decidieron vender la misma, junto con la casa contigua perteneciente a los Galdiz Landeta, por lo que Mercedes Beatriz y su familia decidieron radicarse en la ciudad de Alta Gracia en la provincia de Córdoba en 1982, lugar en donde habita hasta el día de la fecha. Allí nació su tercer hijo Pablo Fernando.------------------------------------------------------- María Sara se casó con don Benigno Fraguas el 11/05/1929, fueron a vivir al Pasaje Diego de Rojas de la ciudad de Santiago del Estero y tuvieron varios hijos; el mayor, Lino Benigno (Dedé) en el año 1931 , luego Julio César (Ñato) en el 1932, después Alberto Luis (Abicho) en el 1934, lo sigue Enrique José (Maneco) en el 1936, y por último, Sara Josefina (Sarita) Fraguas Vildósola en el 1939. Cuando Sarita cumplió los nueve años de edad, toda la familia se fue a vivir a Buenos Aires.----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Perico se casó en Buenos Aires con doña María Esther de la Cárcova, y tuvo tres hijos, el mayor, José (casado con Keti y tiene dos hijos), la siguiente, María Esther (Bebi, casada con Eduardo Zalazar), y el más pequeño, Pedro Alberto (Titin, Alberto de la Cárcova, casado con Graciela Compaño y tiene cinco hijos) Vildosola Carcova.------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Los hermanos Vildósola Isurco tuvieron tres hermanas que vinieron casadas y con hijos de España. Una de ellas. Casilda Vildosola Izurco se casó con Juan Solaun y tuvo una hija, Amparo Solaun Vildósola, que luego se casó con Pedro Zanoni y vivió un tiempo en La Banda. Allí tuvieron 6 hijos: el mayor Eduardo, abogado quien se casó y tuvo 3 hijos; la segunda fue María Amparo (Pipa) quien se casó con Caputo y tuvo 12 hijos; la seguía Ñata, no recordamos su nombre, quien fue profesora de matemáticas y se casó y vivió muchos años en Bragado, (provincia de BA); el cuarto hijo Raúl, también se casó y tuvo 4 hijos; luego sigue Teresa casada con Gianoni, que vive actualmente en la Banda y tuvo tres hijos; finalmente. el menor, no recordamos su nombre, le decían Negro y tuvo 11 hijos. Cuando Pedro Zanoni fue nombrado diputado nacional, toda la familia, menos Teresa, se mudó a Buenos Aires donde se quedaron ya a vivir. Los restos de Casilda Vildosola Izurco (fallecida el 14/10/27) y de Juan Solaun (fallecido el 26/11/38) descansan en el Panteón de los Españoles del Cementerio de La Misericordia en la ciudad de La Banda. Otra de las hermanas de los hermanos Vildósola Isurco se casó con Jimeno, tuvo dos hijas, Pepita y Rosita Jimeno Vildósola, que se casaron con dos hermanos Simoneta y vivieron en Buenos Aires. La otra hermana, Venancia Vildósola Izurco, se casó en la ciudad española de Burgos con Marcelino Iñiguez Diez y tuvieron una hija llamada Casilda que vino a la Argentina con tres años de edad. Casilda Iñiguez Vildósola, se casó primero con Severino Rodriguez, un señor que tenía un almacén de ramos generales en Anatuya, y tuvo con él dos hijas: Blanca Rodriguez Iñiguez que murió soltera, e isabel (Chabela) quien se casó con un marino entrerriano llamado Marcelo Sol y tuvo tres hijos, Marcelito, Mariana y Enrique. Casilda Iñiguez Vildósola enviudó muy joven y se fue a vivir a Buenos Aires donde se casó con Homero Manzione (Homero Manzi), y tuvo un hijo llamado Homero Luis Manzione Iñiguez Vildósola (Acho Manzi) quien fue un poeta y músico argentino dedicado al género del tango .-----------------------------------------------------------------------------------------------------------
José Vildósola
José Vildósola
Josefa Vildósola Galdiz (Pepita) en su primera comunión
Josefa Vildósola Galdiz (Pepita)
Josefa Vildósola Galdiz (Pepita)

lunes, 29 de enero de 2024

ASÍ SE VIVE Y ASÍ SE MUERE

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María Marcela Roca Funes ________________________________________________ "Traigo esta historia a colación por lo hermosa que me pareció y porque Clara Funes Diaz, madre de María Marcela, la protagonista de este relato, era prima hermana de Guillermina Diaz Allende, madre de mi abuelo Enrique Argüello Diaz, quien cumplía la función de administrador en la estancia La Larga, perteneciente al General Roca, estancia en donde nació mi padre". María Adela Argüello ___________________________________________________ La señora María Marcela (así la llamaban, con sus dos nombres) era una viejita muy viejita y físicamente muy pequeña, producto también del paso de los años. Uno podía observarla y temer que un ventarrón la levantara por los aires, sin piedad. Ella vivía, solita, en un semipiso del Barrio de Recoleta, y manejaba todas sus cuestiones personales con total solvencia: Pagaba sus impuestos con puntillosidad espartana, organizaba el aseo de su departamento, iba en persona a realizar las compras. Los viernes iba a la peluquería y charlaba con todas las clientas, que la adoraban. Para Miguel, su peluquero, era como su abuela. Solo la peinaba, nunca le cortaba. María Marcela adoraba que Miguel la peinara. Todos los días, en la carnicería de Augusto, compraba un bife de lomo, que siempre debería pesar 200 gramos y no poseer una gota de grasa. Todos los días, compraba una baguette en la antigua pero legendaria boulangerie del Alvear, cuando el Alvear no era tan francés. Erik, el maestro panadero, la cocinaba exclusivamente para ella, con el tostado perfecto. Amaba las medialunas de manteca de La Jirafa Roja, un bolichito sobre Callao y Libertador, ahí en diagonal al Italpark. No resultaba extraño verla varias mañanas muuuuuyyy temprano, desayunando allí. Alfonso era su mozo de siempre y la atendía primorosamente En todo el detalle de esta rutina diaria que les acabo de relatar, no es necesario decirles también entonces que, si bien sus gastos eran exiguos, y sus gustos eran más bien humildes, nunca pero nunca la viejita tuvo que pagar nada: ni peluquero, ni bife de lomo, ni baguette, ni café con leche y medialunas. Todos le regalaban sus servicios y sus productos, solo por el hecho de que les fuera a comprar a ellos. A lo mejor de tan viejita, a lo mejor de tan simpática. No es que ella no quisiera pagarles, de hecho tenía siempre un monederito lleno de billetes. Lo sabían bien los pobres diablos que la esperaban siempre a la misa de las 7 de la tarde, en la puerta de la Iglesia del Pilar. Sin embargo, María Marcela les regalaba algo, con cariño. Todos los días iba a comprar un cuarto de masas finas a la Confitería San Agustín, sobre Las Heras esquina Tagle. Un día ese cuarto se lo regalaba a su peluquero, otro día a su carnicero, y así. Rotaba dulzura, podríamos decir. Pequeñita, coqueta, impecable, delicada, "charleta", curiosa, extrovertida, siempre informada, era como la abuela mimada de todos.... Para mediados de 1978, los lugares que solía frecuentar, comenzaron a llenarse de personajes que al poco tiempo recibirían el apodo de "nuevos ricos". Ya un poco la trataban de "la viejita loca", con tonos más despectivos que amorosos. Cuando contaba de sus viejas historias familiares, ya aparecían algunas que con su vozarrón cortaban su relato y empezaban a contar miserias propias, tales como sus últimos affaires con sus personal trainers, casi divertidas con los cuernos que les colocaban a sus poderosos esposos a veces banqueros, a veces dueños de cuevas financieras, o casi siempre jóvenes directivos de poderosas compañías que habían hecho sus fortunas al amparo de negocios no tan claros. Erik ya no pudo amasarle más su amada baguette: el Alvear cerró su boulangerie, aquella de cuando el Alvear todavía no se había afrancesado del todo. La panadería de Quintana y Callao (que todavía existe!) solo vendía pan francés que (claro) en nada se parecía.... Cuando iba a la carnicería, ya las "nuevas clientas" no le respetaban ni su turno, y mucho menos sus canas: "Abuela estoy muy apurada, compro rapidito y que luego la atiendan a Ud., sabe?". Augusto hacía lo que podía ante ese aluvión zoológico, pero munido con plata fresca. En La Jirafa Roja, Alfonso hacía lo que podía para que los trasnochados jóvenes no le ocuparan a María Marcela, su mesa. No siempre lo lograba. El 28 de Diciembre de 1980, tal vez cansada de los nuevos tiempos, avisó que iba a pasar solita su alma el fin de año, y que había elegido 1981 para juntarse al fin con su esposo e hijos en los siempre verdes campos del más allá. Solo atendió los llamados telefónicos de Augusto, Erik, Miguel y Alfonso, sus queridos (a esta altura) amigos. Que estaban sorprendidos por la noticia que había llegado a sus respectivos oídos. Ella los tranquilizó. No muchos más la llamaron. A principio de Marzo de 1981, decidió rememorar viejos tiempos e ir a tomar (muy consciente ella de sus tiempos) su último té con masas en La Biela, histórica esquina a la que hacía quince años ya no concurría, desde el mismo día que le dijeron que su mozo preferido, el de los últimos 30 años, había fallecido. Aquella a la que las nuevas cholulas y pseudo señoras "bián" habían despechado (ninguneado, bah) se hubieran quedado con sus labios botoxeados, colgando, de haber presenciado la siguiente escena: La señora María Marcela se sentó a su mesa, pidió a un mozo (que no conocía) su five o'clock tea con masas finas y, mientras esperaba su tal vez última merienda, casi todos los habitués de La Biela se pusieron de pie (unas 70, a lo mejor 80 personas) y se dirigieron a su mesa a saludarla, a brindarle sus respetos. A despedirse. Todos ellos, enormes, conocidos, prestigiosos y legendarios personajes del Tout Buenos Aires, hombres y mujeres de poder y antología, se colocaron en fila y pugnaron por recibir un beso cortés o aunque fuera un pequeño abrazo apasionado de aquella mujer, pero eso sí: todos (pero todos todos) moqueando y con sinceras lágrimas en sus ojos.... Tal vez porque las mujeres y los hombres de bien no llegan nunca tarde a sus citas, el 29 de Julio de 1981 la Señora María Marcela, mientras tomaba una plácida siesta en su mecedora, partió a caminar dulces praderas, a encontrarse y disfrutar el resto de su siguiente vida junto a su esposo y a sus amados hijos, a quienes había sobrevivido por muchos años. A lo mejor, demasiados. La Baronesa María Marcela Roca Funes, viuda del Barón Antonio Oscar De Marchi Crohare, hija de Clara Dolores Funes e hija predilecta del Presidente Julio Argentino Roca, nos abandonó con toda sencillez, bajo perfil y enorme dignidad, a sus 104 espléndidos años. Nadie la recuerda, creo que solo yo. Supongo que la seguiré cuidando en Recoleta. Para siempre. Si me da la salud, claro, uno también se pone grande. PD: Luego de recibir grandes honores y póstumos homenajes en las páginas de Clarín y La Nación, al mes de fallecer la hija de Roca, tanto Augusto como Miguel como Erik y como Alfonso recibieron (el mismo día) un regalo póstumo de "la viejita": Una camioneta F-100 cero kilómetro roja para el bueno de Augusto, un coqueto local en el barrio de Belgrano ya montado con máquinas de panadería (sobre Av. Cabildo) para el sensible Erik, una suma equis de dinero para agrandar su local de la calle Anasagasti para el amoroso de Miguel y un pequeño chalecito en Necochea para el muy atento Alfonso. Es que a todos ellos, la SEÑORA María Marcela les conocía sus sueños. (Gracias por prestarme el relato Marta Helena Pardal) Me encantó! Revela la humildad de los grandes. Qué linda sensación ver cuando una persona no ostenta para SER ALGUIEN ❣____________________________________________________________________________________________________________________ .

jueves, 14 de abril de 2022

LA CASA DE LA TÍA CHELA Y EL TÍO JUAN

PILAR - CÓRDOBA LA CASA DE LA TÍA CHELA Y EL TÍO JUAN Escrito con la colaboración de José Luis Rovaretti) Ir a Pilar era, para mí, algo así como ir al Paraíso. Ningún castigo era peor que no poder ir a Pilar... Pilar significaba el encuentro con los primos... con unos tíos amorosos que nos mimaban y nos consentían..., con el campo, con el río, con la pileta de los amigos... y con los caballos, mi gran debilidad... Pilar era otro mundo... un mundo donde se respiraba libertad...donde todos éramos compinches... donde hacíamos travesuras y nos reíamos... donde parecía que no podía existir otra cosa que la felicidad... Partiendo de la ciudad de Córdoba, por la ruta 9 camino a Bs. As, recorríamos unos 50 Km y llegábamos al puente que separa Río Segundo de Pilar. Mientras lo atravesábamos mirábamos cómo venía el río al que, sin duda vendríamos los días siguientes. La alegría nos envolvía, sabíamos que apenas mil metros más adelante, a mano izquierda, encontraríamos la calle Maipú, la que, tranquila y sombreada, deslizándose entre las fincas, nos llevaría a la que fuera la casa de los bisabuelos Coloma. Esta era una amplia y cómoda casona situada en la intersección de las calles Maipú y Tucumán, que tenía su entrada mirando a la calle Maipú. Lo primero que uno veía al llegar era la verja de hierro que cerraba un pequeño jardín con palmeras que tenía una puerta lateral que se abría a la calle Tucumán. Hacia la izquierda se encontraba la espaciosa galería en donde estaba la puerta principal que daba acceso a una sala de recibo. Luego venían tres dormitorios, el cuarto de baño, una habitación muy amplia que debió ser living comedor, con una importante estufa hogar de leña, para terminar con el comedor de diario y la cocina. Al salir de la cocina uno se encontraba en un espacio cubierto de unos cinco o seis metros cuadrados, de piso de ladrillo, que separaban de otras habitaciones: una que se usaba de despensa, en la que se guardaba la mesa especial que se utiliza para carnear chanchos cuando preparaban jamones, chorizos, salames y demás chacinados para la temporada. La habitación siguiente, que era usada como sala de planchado, tenía un sótano en el que habían numerosos recipientes especiales para preparar vinagre de frutas, unos, y otros especiales para conservar, en grasa de cerdo, algunos chacinados. En el sótano se guardaban también los orejones, pelones y ciruelas e higos pasa que se hacían con la fruta de la quinta. Todas las habitaciones tenían ventanas que daban a la calle Tucumán pero, por alguna razón, solo dos tenían rejas: la del comedor de diario y la que servía de despensa. Al lado de la sala de planchado, había un galpón en el que se hacía el fuego, en el verano, para preparar, en una gran paila de cobre, los dulces que la familia comería durante el año, entre otros: dulce, mermelada y jalea de membrillo; dulce y mermelada de ciruela, mermelada de duraznos, dulce de higos e higos en almíbar; quinotos en almíbar... Recuerdo que al dulce había que revolverlo con frecuencia para evitar que se adhiriera a la paila y se quemara. Para ello se usaba una larga pala de madera de algo más de un metro que se parecía a un remo. Esto era porque cuando el dulce empezaba a hervir a borbotones salpicaba y si no se tenía cuidado uno corría el riesgo de sufrir dolorosas quemaduras. Hacer el dulce implicaba un verdadero trabajo en equipo: los primos varones eran los encargados de cortar la fruta de los árboles, proveer de la leña necesaria para el fuego y, a medida que la fruta era pelada y pesada, ir a comprar el azúcar necesario para la cantidad de fruta a preparar. A las mujeres nos tocaba pelar la fruta, tarea que, cuando se trataba de membrillos, no nos resultaba nada simpática porque nos dejaba los dedos negros, pero con la abuelita Adela y la tía Chela capitaneando el trabajo no nos quedaba ninguna opción... Las personas mayores: por lo general la abuelita Adela, la tía Chela y la tía Chilo, se encargaban de hacer el dulce y se turnaban para removerlo. Cuando estaba a punto se dejaba enfriar y se envasaba. Una vez que la paila estaba vacía y limpia se seguía con el próximo dulce, y toda la ceremonia se repetía...Era una tarea que llevaba varios días... El costo del azúcar, que era el único gasto, pues todo lo demás se sacaba de la quinta, se compartía entre las que hacían el dulce, el que, después de envasado, era repartido en forma proporcional. Frente a la despensa, la sala de planchado y el galpón donde se preparaba el dulce estaba el molino, debajo del cual había una bomba de donde sacábamos el agua más fresca y rica que uno pueda imaginar. Unos metros hacia el norte del molino se encontraba una construcción de forma cuadrangular: el lavadero, que contaba en su interior con dos inmensas piletas para lavar la ropa, con sus correspondientes tablas para refregar hechas de material. Toda la parte superior de este edificio era un gran tanque de agua, que se llenaba con el molino y abastecía a toda la casa. A pocos metros de la puerta del lavadero, un frondoso y añejo eucaliptus regalaba su sombra a esa parte del patio. A una de sus ramas bajas había sido fijada la soga en la que se colgaba la ropa, soga que quedaba justo frente al portón que daba a la calle. Cierta vez un grupo de gitanos instaló su carpa en las cercanías y, días después saltaron el portón y se llevaron toda la ropa que había quedado colgada. Nunca había pasado antes que alguien entrara a robar. Al lado del galpón en donde se hacía el dulce, estaba el mencionado portón que daba a la calle Tucumán y, luego un galpón grande al frente del cual estaba la huerta y un poquito más al norte la casa que ocupaban la familia que colaboraba con la limpieza de la casa y el cuidado de la huerta, de la quinta de las gallinas, de los conejos y de los cerdos cuando había. Lo que yo recuerdo del galpón grande es que allí se trenzaban los ajos en ristras. La propiedad ocupaba una hectárea en la que, casi llegando a su extremo suroeste, se encontraban unos inmensos nogales que surtían de nueces a toda la familia. Había, además innumerables higueras, ciruelas de muchas clases, membrillos, distintos tipos de peras, duraznos, quinotos, uvas chinche y granadas... En una esquina de la quinta había incluso varias plantas de tunas. Al morir sus padres, este maravilloso vergel fue heredado por sus hijos Francisco y Joaquina, quienes dividieron en dos la casona quedando el salón de recibo, dos dormitorios y el cuarto de baño, para Francisco, quien hizo construir una cocina y dejó su entrada por calle Maipú. Para Joaquina (la mamá Ñata) quedó un dormitorio, el inmenso living comedor, el comedor de diario, la cocina y demás dependencias. Ella tuvo que hacer construir un cuarto de baño. A esta parte de la casa se accedía por la calle Tucumán. Hacia el norte, a lo largo de casi toda la casa había un entramado en el que se había enredado una glicina formando una preciosa galería. Siempre hacia el norte, después de la galería de glicinas seguía un hermoso jardín compartido en el que se destacaban una magnolia, con sus bellas y perfumadas flores y una palmera alrededor de cuyo tronco se había abrazado un jazmín que florecía en verano pintando de blanco todo el tronco de la palmera e inundando con su exquisito perfume toda la casa. Siendo muy joven Joaquina se había casado con Juan Vicente Rovaretti, hijo de Don Bernardo Rovaretti, un próspero comerciante dueño del almacén de ramos generales de Pilar, lugar en donde se podía comprar desde tornillos hasta comestibles pasando por monturas, semillas y útiles de labranza. Con el tiempo Don Bernardo vendió su negocio y se fue a vivir a Córdoba. Joaquina y Juan Vicente compraron un predio sobre la ruta 9 a dos cuadras de la casa de los padres de ella y a tres cuadras del domicilio de los padres de él en donde hicieron su casa y pusieron un vivero. Tuvieron tres hijos: Juan Francisco, María Inés y Ema Irene. María Inés se casó con Oscar Kay Fritz Grumstrup, descendiente de familia danesa, que conservaba las tradiciones familiares, recuerdo que en las Navidades él tomaba de la mano a los niños, los hacía hacer una ronda y empezaba a cantar los villancicos, para mí eso fue muy emocionante. Él y María Inés, , a la que todos conocíamos por Chilo, compraron una finca a una cuadra de la casa de sus padres. Juan Francisco se casó con María Guillermina Argüello y fueron a vivir a la parte de la casa heredada de los abuelos Coloma y Ema Irene, la más pequeña, quedó a vivir con sus padres. Juan Francisco y María Guillermina fueron: la tía Chela y el Tío Juan en cuya casa pasamos los mejores momentos de nuestra juventud y adolescencia. Momentos a los que, al menos yo, recurro con frecuencia para volver a ser feliz como lo fuimos cuando la vida no tenía problemas y era, para nosotros, todo paz y felicidad. Recuerdo la alegría que sentía cada vez que me bajaba de un ómnibus de la línea Malvinas Argentinas en el kiosco de la Piky y caminaba las dos cuadras que me separaban de la casa de la tía Chela!... Unas cuadras de calle de tierra flanqueada por enormes pinos y plátanos, también solía haber matas de flores silvestres que cortábamos para hacer collares... Inundaba el ambiente un perfume particular que me es inolvidable y me trae sin fin de recuerdos y anécdotas que, tal vez, un día me decida a relatar si mis ojos aún me lo permiten... Conservo un recuerdo muy especial de mi tío Juan, un hombre muy fino, un poeta de exquisita sensibilidad y elegante pluma quien, con motivo de cumplir yo mi primer año de vida, escribió para mí una bellísima poesía titulada "Adelita" que llegó a casa de mis padres en un pequeño sobre acompañado de un clavel blanco. Firmaban la poesía: "Chelita y yo". Mi madre tuvo la gentileza de guardarlo para mi, incluyendo el clavel, el que ya seco guardó dentro del mismo sobre. Cuando fui mayor ella me lo entrego y hoy, después de 77 años, aún lo conservo. Recuerdo también que fue en Pilar donde recibí mis primeros versos de amor, me parece que fue ayer: mientras andábamos a caballo con un chico que gustaba de mí, a mis 18 años, él me dijo: "Te extrañé y escribí esto para vos" y me entregó un pequeño papel doblado en cuatro. Cuando lo abrí pude leer: "Si no supe, quizás, al tenerte valorar completa tu presencia lo he sabido recién al ya no verte en la triste soledad de tu ausencia." Fue muy romántico...